Varios expertos aseguran que
el rápido desarrollo de la IA traerá consigo el nacimiento de robots autónomos
capaces de atender diversas tareas y necesidades. Pero, ¿podrían constituir una
amenaza?
La humanidad hoy día está
viendo cómo crece el desarrollo de diversas tecnologías que buscan atender
nuestras necesidades. Entre estas, una que podría llegar a representar, según
muchos expertos, una amenaza: la Inteligencia Artificial. Grandes potencias
mundiales están invirtiendo mucho dinero en ello. Por ejemplo, Google, tiempo
atrás adquirió una compañía llamada DeepMind, que se especializaba en el desarrollo
de redes neurales, y con ello trabaja en el diseño de una red informática que
pueda distinguir al momento de reproducir un video, si se trata de la cara de una
persona, si está haciendo alguna actividad específica, un animal; sin necesidad
de etiquetas previas. La idea, es que pueda alimentarse
cada vez que reproduzca las cintas.
IBM trabaja también en su
superordenador, Watson, quiere mejorarlo, tras vencer en el 2011 a los
ganadores “humanos” de diversos concursos de preguntas y respuestas. Desean que
mejore sus capacidades cognitivas, que pueda ser capaz de hacer diagnósticos
médicos, que realice traducciones en tiempo real, o que haga hasta análisis de
personalidad. Facebook trabaja en su reconocido detector de rostros, quieren
que logre detectarlos con éxito en un 97% de probabilidad, así la foto esté mal
tomada.
Los expertos aseguran que el
rápido crecimiento del desarrollo de la IA puede llegar a ser muy peligroso,
comparan sus efectos con los del choque de un asteroide o incluso un holocausto
nuclear. La pregunta sería, ¿se pueden construir ordenadores con la capacidad
de pensar?
Muchos piensan que es una
pregunta sin sentido. Nunca una máquina podrá pensar como un ser humano, porque
todos somos diferentes en nuestras maneras de opinar y procesar la información.
La ciencia ficción ha creado en nuestras mentes una posibilidad de que las
máquinas lleguen a pensar como nosotros, e incluso, dominarnos o apoderarse del
planeta.
Hans Moravec, un famoso
visionario, plantea la posibilidad de que en unos años, los humanos seremos
desplazados por los androides, por su increíble capacidad de almacenamiento, su
creciente inteligencia, y el avance creciente de los microprocesadores. Este
pensador fundó una empresa de robótica industrial. Moravec trabajaba en 1999 en
un buscador de internet. El famoso Google.
En la red circula una cantidad
inimaginable de información, y la capacidad de los ordenadores crece
exponencialmente. Pero, ¿podemos temer que una máquina o un robot puedan pensar
como un ser humano?
Algunos expertos dan un no
rotundo a esta cuestión. Afirman que no hay soporte científico que apoye
teorías como que las máquinas tengan conciencia o algún tipo de cualidad
mejorada respecto a los seres humanos.
Han pasado muchos años en los
que la tecnología ha crecido de forma abrumadora, pero en ningún caso se ha
visto que las máquinas tengan conciencia propia y que, incluso, lleguen a
desatar una catástrofe, como se ha visto en la película Terminator.
Algo que está muy claro, es
que las máquinas y procesadores actuales, están en toda la capacidad de
procesar o almacenar una cantidad exagerada de información, y pueden llegar a
tomar decisiones, respecto a esta información, pero si se les llegase a
preguntar cómo llegaron a esa conclusión, no podrán responder.
Si fuese posible que tal
evento llegase a ocurrir, se puede deducir que aún falta mucho tiempo, o
probablemente, nunca ocurra.


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